Alma es una reina. Pero no porque se la crée, sino porque en 2019 fue coronada Miss transformista Nea 2019. Con 19 años, aún sigue usando el nombre de varón que sus padres le asignaron al momento de nacer. Pero no por mucho tiempo. Hace meses comenzó el proceso de transformación de género. La menor de tres hermanas, Alma vive con sus padres a quienes les costó mucho aceptarla tal como es.

 

Alma Castillo durante una sesión de fotos

 

Así comienza la historia de Alma, una joven mujer trans que, con mucho trabajo y enfrentando los prejuicios de la sociedad, está logrando una de las metas más añoradas: ser mujer.

“No tengo muchos recuerdos de cómo comenzó todo. Si tengo claro que, en séptimo de la primaria, me sentía atraída por varones. Siempre pensé que era un varón gay. Muchas chicas intentaron acercarse a mí, pero siempre había una buena excusa para rechazarlas: no me interesaban.

 

Cuando era adolescente, creía que era el clásico gay al que le gustaban los varones. Pero había algo más allá que no lo podía entender. ¿Por qué me llamaba tanto la atención la ropa de las chicas, los maquillajes, tacones alto y todo eso?

 

El inicio del secundario fue duro. El bullying y la discriminación era moneda corriente en mi vida. No me aceptaban mis compañeros varones porque era muy afeminado y en casa no tenía el apoyo de mamá ni de una de mis hermanas. Tenía muchas amigas y pocos amigos, apenas dos. Con 13 años, era Sebastián, el afeminado que nunca había tenido novia. No podía andar por la vida diciendo que era gay, así que lo mantenía en secreto. Pero era obvio que tenía modales femeninos. ¡y cada vez más marcados!

En tercero conocí al chico que sería mi novio por dos años. Si bien nos queríamos mucho y teníamos buena química, siempre aparecía ese fantasma que me acechaba: lo femenino. Esos fantasmas hicieron que la relación no terminara de la mejor manera.

Unas semanas después de que terminamos con mi novio y, hablando con uno de mis mejores amigos, le comenté esto que me sucedía. ¿Cómo puede ser que sea varón gay y me llame tanto la atención de lo femenino, que quisiera usar polleras, maquillaje y todo eso? La respuesta de mi amigo me abrió la cabeza como si me hubiera explotado una bomba por dentro: “lo que pasa es que no sos gay, sos un varón trans, y estás en el cuerpo equivocado”. Me quedé boquiabierta. Era la respuesta que estaba buscando desde hacía años. En ese momento entendí todo. La necesidad de expresar mi energía femenina, maquillarme y depilarme las piernas. Y fue así que se engendró dentro de mi Alma, la mujer que estoy siendo de a poco.

Ya con 14 años salía con mi hermana a mirar vidrieras de mujeres. Me encantaba el atuendo femenino. Cuando podía me ponía tacos altos y polleras. De noche me ponía ropa interior de mujer y hasta usaba protectores diarios.

 

Alma ya estaba floreciendo dentro de mi con mucha fuerza, y no lo podía parar.

 

Cuando lo hablé en casa, las que pusieron el grito en el cielo fue mamá y una de mis hermanas. No podían entender mi inclinación sexual. Si había nacido varón, tenía que ser varón. Iba a ser la vergüenza de la familia. A papá y a mi otra hermana no les molestó demasiado, lo supieron manejar mejor. Un día, cuando tenía 15 años, mamá me sentó en el living de casa y me dijo que piense bien lo que iba a hacer con mi sexualidad porque la manera en que actuaba no era bien visto por la sociedad. “Tenés que ser varón, porque naciste varón; buscar una chica con quien hacer pareja y tener hijos”, me lo repetía una y otra vez.

Pero ya nada me importaba, había descubierto quién era y nada me iba a detener. Así que, con mucho amor y paciencia, traté de hacerles entender a mi mamá y a mi hermana que no había vuelta atrás. Algunos días estábamos bien, otros no tanto.

Fue en 2019 que la relación tomó buen rumbo. Me presenté al concurso de Miss Transformista NEA y gané. En ese momento toda la familia entendió que la decisión que yo había tomado estaba firme, así que comenzaron a apoyarme en todo. Entendieron que los genitales no definen mi género ni mi orientación sexual. La identidad de género es diferente al sexo biológico. Los genitales solo definen si eres macho, hembra o intersexual, lo cual nada tiene que ver con ser hombre o mujer.

Hoy Alma está terminando el colegio secundario. Su proceso de transformación sigue con el apoyo de la familia y amigos. Pronto vendrá el cambio de DNI

 

 

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